Edificio proyectado solamente como clínica dental reuniendo a odontólogos de distintas especialidades. Se desarrolla en 4 niveles: un subterráneo destinado a estacionamientos, dos niveles destinados a consultas o clínicas dentales y un tercer piso usado como salas privadas del socio mayoritario de esta clínica.
En subterráneo se construyo además una sala de conferencias y reuniones abierta hacia un patio privado también en subsuelo. En la arquitectura el diseño es acogedor, destinado a uso familiar.
Una colección de pintura contemporánea se distribuye en los muros. Comenzando con un mural del Bororo ejecutado en el hall de triple altura.













